Los jefes se nombran, los líderes surgen.
No es lo mismo ser el jefe de un grupo que ser su líder.
Estas recomendaciones te ayudaran a dejar ser un jefe y convertirte en un buen líder de tu equipo, en tu empresa o con la familia.
1.- Respeta diferencias de personalidad y diferencias de habilidades.
No puedes exigirse el mismo rendimiento a cada uno de los miembros de un equipo ya que todos tienen diferentes habilidades. Debes conocer las habilidades de cada uno y ser capaz de determinar cuánto puede esperar de cada uno.
2.-Reconoce la contribución de cada miembro del equipo.
Cada uno debe aportar a su manera para lograr el objetivo grupal, debes reconocer y señalar la contribución que haya hecho cada uno. Así cada persona no sólo estará contenta por el logro grupal, sino que también se sentirá motivada por su aporte individual.
3.-Busca los aspectos positivos.
No busques castigar los errores con el propósito de evitar que se repitan. Esta actitud desmotiva fuertemente a un equipo de trabajo y genera desconfianza hacia el jefe. Preocúpate en cambio de destacar, en privado y en público, los trabajos que ha sido bien realizados.
4.-Valora la autoestima de las personas.
Todas las personas quieren sentirse valiosas. Tú debes preocuparte de que en tu equipo se sienta valorado e importante. Debes darte tiempo para escuchar a tu equipo y señalar cuándo han realizado aportes exitosos.
5.-Respeta las confidencias.
Preocúpate de que exista una buena y fluida comunicación en el equipo, y un ambiente de confianza entre todos evitando sentirse traicionados.
6.-Apoya a sus compañeros.
Debes ser visto en ciertas situaciones como un integrante más del equipo por tus compañeros. Ayuda si eres capaz de apoyar también en sus problemas personales.
7.-Practica la empatía.
Debes ser capaz de entender las motivaciones, preocupaciones y temores de quienes trabajan contigo. Debes ser capaz de ponerte en su lugar, pues sólo así los comprenderás.
8.-Ve del dicho al hecho.
Debes tener congruencia entre lo que dices y haces. Si no es así, perderás la credibilidad y la confianza de tu equipo.
9.- Ya no son tus subalternos.
Debes de verlos y tratarlos como colaboradores que son quienes te ayudaran a logar el objetivo final.
10.-Activa tu Actitud.
Realiza un cambio en tu comportamiento, contágiate con la alegría de querer hacer las cosas bien por hacerlas no porque tienes que hacerlas y así contagiaras a tus colaboradores, disfrutando la relación de trabajo.










